Notas de La existencia sitiada




La Jornada
Cultura
13 de marzo de 2007

Subirats deplora ''la desaparición'' del pensamiento en Estados Unidos
Mónica Mateos - Vega

A casi siete años de los atentados del 11 de septiembre de 2001, en Estados Unidos se ha constituido una realidad nueva que ha sorprendido al mundo intelectual.
De un virtual totalitarismo se ha pasado a un imperialismo peligroso: ''ese país está reconfigurando el mapa mundial, y lo peor es que el pensamiento ha desaparecido en esa nación: no hay un verdadero diálogo, las universidades están muertas intelectualmente", afirma el filósofo catalán Eduardo Subirats.
De visita en México para presentar su libro La existencia sitiada (Editorial Fineo), el catedrático de la Universidad de Nueva York deplora que las instituciones de educación superior en Estados Unidos se han convertido en ''aparatos burocráticos de poder tecnológico".

Incomunicación social
En entrevista con La Jornada explica que su libro se gestó a partir del 11 de septiembre de 2001. El autor quería reflexionar sobre una situación que se generó en ese país ''y que no ha sido analizada: el terror social mediáticamente organizado". Luego de los atentados a las Torres Gemelas, ''la consigna de los mass media fue quédese en casa, trabaje y consuma normalmente, ¡algo absurdo! Bajo esta situación de incomunicación social, los medios de comunicación comenzaron un bombardeo de propaganda nacionalista para despolitizar los sucesos y convertirlos en un ataque místico, de seres malignos con voluntad de dañar a la población civil estadunidense.
''Esa fue la constitución elemental de un nuevo totalitarismo: la posibilidad de, en cualquier momento y a discreción, recluir a los seres humanos, a las familias, aislarlos socialmente e impedir cualquier tipo de comunicación social directa y someterlos a un bombardeo de los medios, los cuales, al mismo tiempo, son los que podrían vigilarlos, en la medida en que los teléfonos y el Internet también están controlados.
''Esa fue la intuición fundamental de la que parte La existencia..., en el cual analizo cuatro aspectos fundamentales: el poder de los mass media, el poder de la guerra, la destrucción de las culturas en el plano global, y planteo un análisis filosófico de la crisis del modelo civilizatorio de Occidente, a partir de la crítica al desarrollo científico; analizo dos casos centrales: uno es el biotécnico y el otro tiene que ver con la ingeniería nuclear y sus usos militares."
Subirats señala que el desarrollo tecnológico ''hoy es inseparable de la destrucción ambiental y social. Hay más de un millón de personas en el mundo viviendo en condiciones de infrapobreza, con menos de un dólar al día. Esto es un genocidio ideológico a gran escala y una ceguera de quienes generan estos problemas.
''Esta es la verdadera amenaza, tanto política, biológica, militar y de regresión de las instituciones democráticas en todo el mundo, y en un último caso, una regresión intelectual, que es uno de los temas centrales en el último capítulo de mi libro.
''Estamos en un momento en que la historia como un tiempo lineal, de progreso, ha llegado a su fin. Es mucho más racional la concepción maya o azteca de la historia como un tiempo cíclico, que la del Nuevo Testamento de un tiempo lineal que culmina con un Apocalipsis universal y la venida de Cristo, porque estamos viviendo una crisis mucho más profunda: la crisis del ser.
''Estamos en una situación más parecida a la de las sabidu-rías cósmicas de los pueblos antiguos, que a las de los mil ojos de las versiones burocráticas de los sacerdotes de Roma o de sus traductores tecnocientíficos."
El autor de ensayos como El continente vacío (1994) y Culturas virtuales (2001) reitera que la función humanista del intelectual en el mundo contemporáneo ''ha sido destruida. En la época clásica, un intelectual como Voltaire o Diderot tenían como tarea principal la crítica de las instituciones y de los monopolios eclesiásticos, retrógradas y represivos, como forma de dar paso a un pensamiento científico y crítico, dotado de un compromiso social, democrático, igualitario y humanista.
''En el siglo XX, los intelectuales que participaron en la construcción de la bomba atómica y Einstein como su estrella, van en una corriente completamente opuesta. Ponen en duda la legitimidad del aparato tecnocientífico e industrial. Y se pone en duda desde la experiencia de su función genocida.
"Al mismo tiempo, este intelectual hoy está maniatado, fragmentado y manipulado mediante una organización corporativa o estatal de la ciencia que lo reduce a un peón en un sistema completamente opaco, cuyos objetivos a menudo son letales, como los ingenieros que producen semillas genéticamente manipuladas, cuyo objetivo es diezmar a los campesinos del mundo, convertirlos, en un periodo muy breve, en muertos de hambre, condenarlos al exterminio. Eso es algo que se sabe bien en México."
El libro La existencia sitiada, del también colaborador de La Jornada, Eduardo Subirats, se presentó ayer en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional Autónoma de México. Participaron Bolívar Echeverría, Blanca Solares y Silvia Garza.

Radio Fórmula
Pasearte
14 de marzo de 2007

El gran dramaturgo, Eduardo Subirats, presentó su libro "La existencia sitiada" en el Centro Cultural de España en México. Subirats describe su libro como "El ensayo que precisa los conceptos fundamentales para la teoría critica del siglo XXI". Una de las grandes características del autor consiste en el trabajo de sorprender continuidades y rupturas culturales, ya que aborda las problemáticas de la cultura mediática y del espectáculo. Para Subirats, este ensayo podría tratarse de un gran enfoque intelectual para este tiempo de entreguerras y crisis.

El gran escritor nacido en Barcelona, destacó la forma en que estos momentos se esta llevando la moral, no sólo nacional sino internacionalmente, y señaló "La moral podrá estar en nosotros pero también tenemos que pensar la forma en que podría actuar en los otros, no podemos tener como ejemplo la moral que maneja Bush, sería una tontería".

También puntualizó en la forma de manejar el arte en estos tiempos "Si realizas algo que pueda llamarse arte tienes que hacerlo donde conozcan acerca de lo que estas haciendo sino estas perdido".

Eduardo también habló acerca de la degradación humana "Estamos dentro y no estamos dentro de la degradación, lo que tenemos que hacer para saber si estamos allí tenemos que vernos desde fuera, como objetos y evaluarnos".

Eduardo Subirats Ruggeberg es filósofo y catedrático nacido en 1947 en Barcelona, estudio filosofía en la Universidad de Barcelona, en la Universidad Libre de Berlín y en Paris, actualmente es profesor en la Universidad de New York, entre algunas de sus obras se encuentra "Contra la razón destructiva" "Intransiciones, Critica de la cultura española" y "Culturas virtuales".

Aborda Subirats los límites del ser
María Eugenia Sevilla

Presenta el español 'La existencia sitiada'. Considera el filósofo que las personas están condicionadas por una 'superrealidad'
A merced del espectáculo mediático que se presenta como si fuese la realidad objetiva, el ser humano vive hoy en un mundo simulado, condicionado por una "superrealidad" de la cual no tiene escapatoria, afirma el filósofo espñol Eduardo Subirats (Barcelona, 1947).
"No hay ninguna salida, sino obedecer las consignas de producción y de consumo que dictan los medios de comunicación y una vez, cada cuatro, cinco o seis años, de votar virtualmente a la representación, al icono, al muñeco de un presidente".
En su más reciente libro, La existencia sitiada (Fineo), el profesor de la Universidad de Nueva York aborda, desde las perspectivas filosófica, sociológica y literaria, la imposibilidad de trascender el "seductor" cerco mediático y consumista que pretende sustituir a la realidad fáctica.
En esta publicación, que comporta una diversidad de géneros que van del ensayo al diario personal y el aforismo, el filósofo egresado de la Universidad de Barcelona identifica los dilemas más apremiantes de la actualidad: el poder de la guerra y la destrucción de las culturas frente a la globalización, y analiza el modelo de civilización occidental a partir del desarrollo biotecnológico y de la energía nuclear con fines militares.
Para el autor de El continente vacío (Siglo XXI) y Culturas Virtuales (Biblioteca Nueva), la actual es una época marcada por la ausencia de la democracia y el acallamiento de la clase intelectual, voz que "hoy se encuentra en una situación institucional y mediáticamente precaria".
"En mi universidad no me dejan hablar", aseguró. "Hay currículums cerrados, una departamentalización, una configuración de vigilancia y homologación de los productos académicos que hacen que seas libre sólo dentro de esos márgenes, en el momento en que los cortocircuitas estás haciendo un crimen institucional".
Mientras tanto, la política, muerta, se define por su impacto mediático, y en obediencia a intereses corporativos a veces no tan ocultos.
"Las grandes decisiones que afectan a la supervivencia de los ciudadanos se toman fuera del alcance de los órganos políticos democráticos, a través de visibles relaciones de corrupción con las corporaciones".
Para el filósofo, lo anterior es signo de una "crisis" democrática que no es ajena a México.
"No se puede decir que México es un país democrático cuando hay más de la mitad de la población muriéndose de hambre; un señor que se muere de hambre no se puede llamar ciudadano democrático, se debe llamar muerto de hambre, y el Estado es responsable por esta situación".
"(Felipe) Calderón plantea el problema de la migración; ¿es que el problema de México se reduce a la migración? No hay un proyecto político ni social", añadió tras advertir que el País padece también la muerte de la política.
Subirats encuentra en Estados Unidos el "modelo perfecto" de la sociedad mediática, a partir de la imposición del terror tras el ataque a las Torres Gemelas del 2001, a través de los medios de comunicación. Éstos, de forma sistemática, ocultan los temas más urgentes, dice.
"El problema no es el terrorismo: es la miseria de más de un billón de humanos que viven con menos de un dólar diario".
Subirats considera que, la grave situación actual no es eterna sino que es la "mala coyuntura" de una guerra que durará "algunos años".
"Es muy importante romper este impasse histórico, creo que para ello una de las fuerzas más importantes está en la intelectualidad".